Formación técnica, práctica profesional y nuevas herramientas para el empleo se unen en LG Inverter Academy, una iniciativa que demuestra cómo la colaboración entre empresas y organizaciones sociales puede abrir oportunidades concretas para el talento joven ecuatoriano.

Aprender una habilidad puede cambiar una hoja de vida. Aprenderla, practicarla y convertirla en una profesión puede cambiar el rumbo de una vida.
Con esa visión, LG Electronics Ecuador y Fundación Acción Solidaria culminaron la segunda edición de LG Inverter Academy, un programa que permitió a 30 jóvenes ecuatorianos formarse como especialistas en instalación, mantenimiento y reparación de sistemas de aire acondicionado con tecnología Inverter.
Durante tres meses, los participantes combinaron teoría y práctica para adquirir conocimientos que ahora pueden convertirse en una puerta hacia el empleo, el trabajo independiente o incluso la creación de sus propios emprendimientos.
La iniciativa pone sobre la mesa un tema especialmente relevante: la educación técnica puede ser una poderosa herramienta para conectar las capacidades de las nuevas generaciones con necesidades concretas del mercado laboral.
80 horas para transformar conocimientos en oportunidades
La preparación comprendió 80 horas distribuidas en 20 sesiones, desarrolladas con equipos residenciales y comerciales de LG Electronics.
Los instructores de Fundación Acción Solidaria estuvieron a cargo del proceso, acompañados por el equipo técnico de LG, permitiendo que los participantes no se limitaran a conocer conceptos, sino que trabajaran directamente sobre las tecnologías que encontrarán en su ejercicio profesional.
Al finalizar, los 30 jóvenes recibieron la certificación como Especialistas en Aire Acondicionado, avalada por ambas organizaciones.
Para Sun Je Park, presidente de LG Electronics Ecuador, el alcance del proyecto reside precisamente en las posibilidades que puede generar después de la capacitación.
“Este programa representa una oportunidad para que los jóvenes no solo desarrollen conocimientos técnicos, sino que también descubran nuevas posibilidades para construir su futuro”, destacó durante la culminación de esta edición.
Saber hacer... y también saber presentarse al mundo
Uno de los elementos más interesantes del programa es que la capacitación no terminó en las herramientas y los sistemas de climatización.
LG Inverter Academy incorporó masterclasses destinadas a desarrollar otras competencias necesarias para ingresar al mundo profesional.
Los participantes trabajaron en redes sociales y marca personal, incluyendo la elaboración de un análisis FODA individual y el uso profesional de las plataformas digitales. También recibieron orientación para elaborar sus hojas de vida con el acompañamiento del equipo de Recursos Humanos de LG.
A ello se sumó formación relacionada con inteligencia artificial, tecnología y conectividad, enfocada en herramientas y funcionalidades incorporadas en productos de la compañía.
El planteamiento responde a una realidad laboral cada vez más evidente: dominar un oficio es fundamental, pero saber comunicar las propias capacidades, adaptarse a nuevas tecnologías y gestionar una identidad profesional también puede marcar diferencias.

Formación técnica para impulsar autonomía
Para Fundación Acción Solidaria, la alianza tiene además una dimensión relacionada con la autonomía y el desarrollo personal.
Daniel Uribe, director de Programas y Sostenibilidad de la organización, señaló que la preparación permite fortalecer conocimientos y habilidades mientras genera nuevas posibilidades de empleo y crecimiento profesional.
Y allí se encuentra uno de los principales valores de este tipo de programas: entregar herramientas que permanezcan con las personas mucho después de finalizada una capacitación.
Un conocimiento técnico especializado puede convertirse en un empleo, pero también en un servicio independiente, una fuente de ingresos o el punto de partida de un futuro emprendimiento.
Cuando las alianzas producen resultados concretos
La segunda edición de LG Inverter Academy representa también un ejemplo de cómo las alianzas entre el sector privado y las organizaciones sociales pueden generar modelos de formación vinculados con necesidades profesionales específicas.
La empresa aporta conocimiento tecnológico y experiencia especializada; la organización social, su capacidad formativa y de acompañamiento. En el centro se encuentran jóvenes que reciben herramientas aplicables a su realidad laboral.
Más que hablar únicamente de responsabilidad social, iniciativas de esta naturaleza permiten observar sus resultados desde otra perspectiva: qué capacidades quedan instaladas en las personas una vez terminado el programa.
En este caso son 30 nuevos especialistas que culminan una etapa con conocimientos técnicos, certificación y herramientas complementarias para desenvolverse profesionalmente.

El conocimiento que nadie puede quitarte
En una época marcada por la automatización, la inteligencia artificial y una transformación acelerada del empleo, la formación continua adquiere un valor todavía mayor.
No todas las oportunidades profesionales comienzan detrás de un escritorio ni todas requieren seguir el mismo camino. Los oficios técnicos especializados continúan siendo esenciales para el funcionamiento de hogares, empresas, industrias y ciudades.
LG Inverter Academy deja así una reflexión que va mucho más allá de sus 30 graduados: formar talento también es generar oportunidades.
Porque una certificación puede abrir una puerta. Pero el conocimiento, la experiencia y la capacidad de convertirlos en una profesión son herramientas capaces de acompañar a una persona durante toda su vida.

Fuente: Katherine Carrillo, LG


















