En un escenario empresarial donde la transparencia y la responsabilidad definen el verdadero liderazgo, Sony reafirma su posición como referente global al ser reconocida, por octava vez consecutiva, entre las compañías más éticas del mundo.

En tiempos donde la reputación corporativa se construye tanto en los resultados como en los valores, Sony Group Corporation vuelve a consolidar su liderazgo global al ser distinguida como una de las “World’s Most Ethical Companies® 2026”, un reconocimiento otorgado por el prestigioso Ethisphere Institute.
Este logro, alcanzado por octavo año consecutivo, no solo subraya la consistencia de la compañía japonesa, sino que también la posiciona como un modelo de integridad en una lista que este año reúne a 138 empresas de 19 países y 41 industrias. Más allá de una distinción simbólica, este reconocimiento es el resultado de un riguroso proceso de evaluación que analiza dimensiones clave como ética y cumplimiento, gobernanza corporativa, cultura organizacional, impacto ambiental y social, así como la gestión responsable de terceros.
La ética como arquitectura del futuro
Para Sony, la ética no es un concepto abstracto, sino un eje estructural que guía cada una de sus decisiones. Su visión de largo plazo, denominada Creative Entertainment Vision, se sostiene en una filosofía que combina creatividad, tecnología y responsabilidad, con el objetivo de generar experiencias significativas, lo que la compañía denomina “Kando”, una emoción profunda capaz de conectar con las personas.
Este enfoque se traduce en políticas corporativas robustas, un Código de Conducta claro y una cultura organizacional que promueve la integridad en todos los niveles. En un entorno global cada vez más exigente, donde los consumidores y las sociedades demandan coherencia, Sony ha sabido convertir la ética en una ventaja competitiva sostenible.
Más allá del cumplimiento: impacto y confianza
El reconocimiento de Ethisphere no solo evalúa normas internas, sino también la capacidad de las empresas para generar impacto positivo en su entorno. En este sentido, Sony ha fortalecido su compromiso con la sostenibilidad, integrando prácticas responsables en sus operaciones y promoviendo una relación transparente con sus socios y stakeholders.
La confianza, un activo intangible pero determinante se construye a partir de decisiones coherentes a lo largo del tiempo. Y es precisamente esa consistencia la que ha permitido a Sony mantenerse en este selecto grupo de compañías que marcan la pauta en ética empresarial a nivel global.
Liderar con valores en la economía del mañana
En una era donde la innovación tecnológica avanza a un ritmo vertiginoso, el verdadero desafío no es solo crear el futuro, sino hacerlo de manera responsable. Sony demuestra que es posible liderar desde la integridad, integrando valores éticos en el corazón de su estrategia corporativa.
Porque hoy, más que nunca, las empresas no solo son evaluadas por lo que producen, sino por cómo lo hacen. Y en ese escenario, Sony no solo innova: inspira.

















